Créditos en dólares: qué cambia para empresas y qué deberían evaluar los contribuyentes

18/08/2026

El Gobierno anunció una flexibilización del régimen de créditos en dólares que permitirá a los bancos ampliar el financiamiento en moneda extranjera a un universo más amplio de empresas, incluso aquellas cuyos ingresos se generan principalmente en pesos.

La medida busca ampliar la oferta de crédito, favorecer la inversión y generar nuevas alternativas de financiamiento para el sector privado. Sin embargo, para quienes evalúen acceder a este tipo de préstamos, el cambio también plantea una cuestión central: el riesgo asociado a tomar deuda en dólares cuando los ingresos se encuentran denominados en pesos.

Para las empresas y sus asesores contables, por lo tanto, no se trata únicamente de analizar la disponibilidad del crédito, sino también su impacto financiero y la capacidad de repago.

¿Qué cambia con el nuevo esquema?
Hasta ahora, los bancos podían utilizar sus depósitos en dólares principalmente para financiar empresas que generaban divisas, vinculadas con operaciones de comercio exterior, o que cumplían determinadas condiciones.

La flexibilización anunciada amplía ese universo y permite que más empresas puedan acceder a préstamos en moneda extranjera.

La medida alcanza a personas jurídicas y no a personas humanas.

El objetivo oficial es aprovechar una mayor cantidad de dólares depositados en el sistema financiero para transformarlos en crédito destinado a la actividad productiva.

¿Qué límites tendrán estos préstamos?
La flexibilización no significa que los bancos puedan utilizar libremente sus depósitos en dólares para financiar a cualquier empresa.

Las nuevas financiaciones destinadas a clientes que no estaban comprendidos en los destinos previamente admitidos no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en dólares de cada entidad financiera.

Además, tendrán un tratamiento prudencial más exigente.

Entre las principales condiciones se encuentran:
  • Un requisito de capital mínimo equivalente al 125% del aplicable a financiaciones comparables.
  • Una ponderación de 1,25 veces para los límites de exposición crediticia.
  • La obligación de evaluar la capacidad de repago de los tomadores frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio.
Estas condiciones buscan limitar el riesgo que supone ampliar el financiamiento en dólares a empresas que no necesariamente generan ingresos en esa moneda.

¿Por qué puede ser importante para una empresa?
El acceso a financiamiento en dólares puede resultar atractivo en un contexto en el que las tasas de interés en pesos continúan siendo elevadas.

Para determinadas empresas, un préstamo en moneda extranjera podría convertirse en una alternativa para financiar inversiones, capital de trabajo o proyectos de expansión.

Pero existe una cuestión que debe analizarse antes de tomar la decisión: ¿en qué moneda genera sus ingresos la empresa?

Una compañía que obtiene principalmente ingresos en pesos y asume una deuda en dólares queda expuesta a un riesgo de descalce de moneda.

Si el tipo de cambio aumenta, el valor de la deuda expresado en pesos también aumenta. Por eso, una tasa de interés más baja no necesariamente implica que el financiamiento resulte más conveniente.

La capacidad de repago debe analizarse considerando distintos escenarios cambiarios.

¿Qué ocurre con los dólares del préstamo?
Otro aspecto relevante es que los préstamos otorgados bajo este nuevo esquema mantienen la obligación de liquidar las divisas en el mercado de cambios.

Es decir, la empresa que obtiene el crédito en dólares deberá liquidar esas divisas y convertirlas a pesos.

Esto implica que el acceso a un préstamo denominado en dólares no necesariamente significa que la empresa podrá disponer directamente de esos dólares para sus operaciones.

Desde la perspectiva macroeconómica, el mecanismo busca evitar que los dólares prestados regresen al sistema financiero como nuevos depósitos y, al mismo tiempo, incrementar la oferta de divisas en el mercado cambiario.

¿Cuánto crédito adicional podría generarse?
El Gobierno sostiene que existe un margen significativo para ampliar los préstamos en dólares debido a la diferencia entre los depósitos y los créditos actualmente existentes en esa moneda.

Los depósitos en dólares superarían los US$40.000 millones, mientras que los préstamos se ubicarían alrededor de los US$24.700 millones.

Sobre esa base, las estimaciones difundidas ubican la capacidad adicional de financiamiento en torno de los US$5.800 millones, aunque el flujo efectivo dependerá de la evolución de los depósitos y de la demanda de crédito.

El punto central: evaluar el riesgo cambiario
Para una empresa que analice tomar un préstamo en dólares, el dato más importante no debería ser únicamente cuánto ofrece el banco o cuál es la tasa de interés.

También será necesario analizar:
  • la moneda en la que genera sus ingresos;
  • el destino del financiamiento;
  • la capacidad de repago;
  • la evolución potencial del tipo de cambio;
  • y el impacto que tendría una depreciación del peso sobre el nivel de endeudamiento.
En otras palabras, el financiamiento en dólares puede representar una oportunidad, pero también puede generar un riesgo significativo si existe un descalce entre la moneda de los ingresos y la moneda de la deuda.

Una oportunidad que requiere análisis financiero
La flexibilización amplía las alternativas disponibles para las empresas, pero también vuelve más importante el análisis previo a la toma de financiamiento.

Antes de recomendar o evaluar un crédito en dólares, será necesario considerar la estructura de ingresos y costos de cada empresa, su capacidad de repago y su exposición frente a distintos escenarios cambiarios.

El nuevo régimen puede contribuir a reducir el costo del financiamiento y favorecer la inversión, pero sus beneficios dependerán de que el endeudamiento resulte compatible con la estructura financiera de cada contribuyente.

En definitiva, el cambio amplía el acceso al crédito en dólares. La decisión de utilizarlo, sin embargo, deberá analizarse caso por caso.

Para una empresa con ingresos en dólares, el riesgo cambiario puede ser sustancialmente diferente al de otra cuyos ingresos se encuentran exclusivamente denominados en pesos. Esa diferencia será fundamental a la hora de evaluar la conveniencia del financiamiento.
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