Una de las consultas más frecuentes entre los monotributistas es cuánto pueden facturar por mes sin quedar fuera del régimen simplificado.
La respuesta requiere una aclaración importante: el Monotributo no establece un límite de facturación mensual. Los topes se fijan en términos anuales y, para evaluar la permanencia en el régimen, se consideran los ingresos brutos acumulados durante los últimos 12 meses.
A partir de los valores vigentes para el segundo semestre de 2026, la categoría K establece el límite máximo de ingresos brutos anuales del régimen: $126.610.838,74.
Como referencia, ese importe equivale a un promedio mensual de aproximadamente $10.550.903,23.
Sin embargo, ese promedio no constituye un tope mensual rígido. Un contribuyente podría facturar más en un determinado mes y menos en otro, siempre que el acumulado de los últimos 12 meses se mantenga dentro de los límites correspondientes.
¿Cuánto representa por mes cada categoría?
Si se divide el límite anual de cada categoría por doce meses, los promedios mensuales de facturación serían los siguientes:
- Categoría A: $1.000.784,20 mensuales.
- Categoría B: $1.466.265,23 mensuales.
- Categoría C: $2.055.874,53 mensuales.
- Categoría D: $2.552.387,62 mensuales.
- Categoría E: $3.002.352,61 mensuales.
- Categoría F: $3.762.638,28 mensuales.
- Categoría G: $4.499.649,91 mensuales.
- Categoría H: $6.827.055,03 mensuales.
- Categoría I: $7.641.646,83 mensuales.
- Categoría J: $8.751.043,27 mensuales.
- Categoría K: $10.550.903,23 mensuales.
Estos importes son únicamente una referencia matemática. La permanencia en el Monotributo se determina sobre la base de los ingresos acumulados durante los últimos 12 meses, no por la facturación de un único mes.
¿Qué ocurre si se supera el límite de la categoría?
Si los ingresos acumulados superan el límite de la categoría en la que se encuentra inscripto el contribuyente, pero todavía existe una categoría superior compatible con su nivel de actividad, puede corresponder una recategorización.
En cambio, si se supera el límite máximo de la categoría K, el contribuyente deja de reunir los requisitos para permanecer en el régimen simplificado y debe analizar su incorporación al régimen general.
En ese escenario, pueden entrar en juego obligaciones correspondientes, entre otros tributos, al Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto a las Ganancias.
ARCA también considera otros parámetros
La facturación no es el único elemento que determina la categoría y la permanencia en el régimen.
También deben analizarse otros parámetros vinculados con la actividad desarrollada, como:
- La superficie afectada a la actividad;
- El consumo anual de energía eléctrica;
- Los alquileres devengados;
- Y, en el caso de la venta de cosas muebles, el precio máximo unitario de venta.
Para la categoría K, los límites vigentes incluyen:
- Superficie afectada a la actividad: hasta 200 m².
- Consumo anual de energía eléctrica: hasta 20.000 kW.
- Alquileres devengados: hasta $8.378.658,45 anuales.
Por lo tanto, un contribuyente podría encontrarse dentro del límite de ingresos brutos y, sin embargo, superar otro de los parámetros establecidos por el régimen.
¿Cuánto paga por mes la categoría K?
La categoría K también establece la cuota mensual más elevada del Monotributo.
El importe depende de la actividad desarrollada.
Para quienes realizan prestaciones de servicios o locaciones, la cuota mensual total estimada asciende a $1.614.446,02 e incluye el impuesto integrado, los aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y la obra social.
Para quienes se dedican a la venta de cosas muebles, la cuota mensual total estimada es de $702.103,22.
La diferencia se explica principalmente por el componente impositivo integrado, que presenta un tratamiento diferente según el tipo de actividad.
La facturación mensual no debe analizarse de manera aislada
El promedio mensual puede ser útil como referencia para dimensionar los límites de cada categoría, pero no reemplaza el análisis de los parámetros reales del contribuyente.
Para determinar si corresponde mantener la categoría, recategorizarse o analizar una eventual exclusión del Monotributo, es necesario considerar la evolución acumulada de los últimos 12 meses y el conjunto de parámetros que establece el régimen.
Por eso, ante variaciones significativas en el nivel de facturación o en las características de la actividad, resulta importante revisar el encuadramiento fiscal antes de que se produzca un incumplimiento.